Con el sustrato adecuado y un pH de 4,5 puedes tener tus propios arándanos en casa. Te explicamos variedad, poda, riego y los errores más comunes que cometen los principiantes.

Elegir la variedad correcta

No todas las variedades de arándano se adaptan igualmente bien a maceta. Para cultivo urbano recomendamos las variedades enanas o compactas: Top Hat (máximo 60 cm, autofértil), Sunshine Blue (90 cm, muy productiva, ideal para balcones soleados del Mediterráneo) y Patriot (resiste heladas de hasta -25°C, perfecta para el norte peninsular). Evita las variedades de porte alto como Bluecrop o Duke para maceta: necesitan demasiado volumen de suelo.

El secreto está en el pH

El error número uno de los principiantes es usar tierra de jardín convencional. El arándano necesita un sustrato ácido con pH entre 4,0 y 5,5. Fuera de ese rango, la planta no puede absorber hierro ni zinc aunque estén presentes en el suelo, y amarillea (clorosis). Usa mezcla de turba rubia (60%), perlita (20%) y compost ácido (20%). Mide el pH con tiras o un medidor digital (< 10 € en tiendas especializadas) antes de plantar y cada primavera.

Para acidificar el riego usa vinagre de manzana (1 cc/litro) o ácido cítrico. El agua de lluvia, con pH 5-6, es ideal. El agua del grifo en muchas ciudades españolas tiene pH 7-8: evítala o corrígela siempre.

Tamaño de maceta y riego

Empieza con una maceta de 30 cm y trasplanta cada 2-3 años a una de 45-60 cm. Las raíces del arándano son superficiales y finas: nunca compactes el sustrato. El riego debe ser frecuente pero nunca encharcante —la podredumbre radicular es letal—. En verano, en climas cálidos, riega cada 2-3 días y asegúrate de que la maceta drena bien.

Poda: menos es más

Los primeros dos años, elimina todas las flores para que la planta desarrolle estructura. A partir del tercer año, la poda de producción consiste en eliminar en invierno las ramas más viejas (de más de 6 años), las horizontales que raspan el suelo y los brotes débiles del interior. Deja 6-8 ramas principales vigorosas. La fruta se forma en la madera del año anterior: no cortes los tallos nuevos surgidos en primavera.

Los 5 errores más comunes