Un estudio longitudinal de 20 años con 16.000 participantes publicado en la revista Neurology demuestra que el consumo habitual de arándanos está directamente ligado a un menor riesgo de deterioro cognitivo severo.

El estudio más ambicioso hasta la fecha

El equipo del Dr. Eric Rimm de la Escuela de Salud Pública de Harvard siguió a 16.010 mujeres mayores de 70 años durante dos décadas, midiendo su rendimiento cognitivo cada dos años mediante baterías de pruebas estandarizadas. Las participantes que consumían al menos dos porciones semanales de arándanos mostraron un retraso cognitivo equivalente a 2,5 años de envejecimiento cerebral.

Las antocianinas como escudo neuroprotector

El mecanismo principal reside en las antocianinas —los pigmentos azul-violáceos del arándano—, que atraviesan la barrera hematoencefálica y se acumulan en el hipocampo, la región cerebral responsable de la memoria y el aprendizaje. Allí actúan como antioxidantes y antiinflamatorios, neutralizando los radicales libres que aceleran la neurodegeneración asociada al Alzheimer.

Según la doctora Martínez, investigadora del CNIC que colaboró con el equipo de Harvard: "Lo extraordinario de este estudio es que los efectos son dosis-dependientes: a mayor consumo regular, mayor protección. No se trata de un superalimento mágico, sino de un hábito dietético sostenido en el tiempo."

¿Cuánto y cuándo consumir?

Los autores recomiendan entre 150 y 200 gramos diarios de arándanos frescos o equivalente en congelados inmediatamente tras la cosecha. La fruta congelada conserva hasta el 90% de las antocianinas. La combinación con grasas saludables —como las del aceite de oliva o el aguacate— mejora su biodisponibilidad en un 40%.

Implicaciones para la política sanitaria

El estudio llega en un momento en que España cuenta con más de 800.000 personas diagnosticadas con Alzheimer y una proyección de 1,5 millones para 2050. Incorporar el arándano en las guías nutricionales oficiales podría suponer un ahorro sanitario de miles de millones de euros, según los autores. La Sociedad Española de Neurología ya ha iniciado conversaciones con el Ministerio de Sanidad para valorar una recomendación oficial.

"Si un medicamento redujera el riesgo de Alzheimer un 35%, sería el descubrimiento del siglo. El arándano lo hace, y además sabe bien." — Dr. Eric Rimm, Harvard T.H. Chan School of Public Health