España tiene la ventaja competitiva única de poder producir arándanos casi 6 meses al año en diferentes regiones. Huelva abre la temporada en abril con variedades Southern Highbush; el norte cierra en septiembre con Highbush de larga maduración. Esta complementariedad geográfica es irrepetible en Europa.
Huelva: la locomotora de abril a junio
La provincia de Huelva es la mayor productora de arándano de España y la segunda de Europa tras Polonia. Gracias al clima subtropical suave (temperatura media invernal de 12-14°C) y al uso de variedades Southern Highbush de baja necesidad de frío (Misty, O'Neal, Star, Ventura), la cosecha onubense comienza en la segunda quincena de abril y alcanza su máximo en mayo.
Esto supone una ventaja competitiva extraordinaria: en abril y mayo, la producción de arándano en Polonia, Alemania, Francia y el norte de España todavía no ha comenzado. El arándano onubense captura los precios más altos de la temporada europea, llegando a 8-12€/kg en los mercados alemán y neerlandés en los primeros días de temporada.
El norte: junio a septiembre
En el País Vasco, Asturias, Cantabria y Galicia, la cosecha comienza en junio con las variedades más tempranas (Duke, Bluecrop) y se prolonga hasta septiembre con las tardías (Elliott, Aurora). Las condiciones climáticas —veranos frescos, alta humedad, días largos— producen un arándano de mayor complejidad aromática y más alto contenido en antocianinas que el de Huelva, pero en cantidades mucho menores.
Este arándano del norte no compite en volumen con Huelva: compite en calidad, frescura y proximidad. Los productores vascos y gallegos venden mayoritariamente en canal directo y mercados de proximidad, sin intermediarios, aprovechando el diferencial de calidad para justificar precios de 8-15€/kg en formato premium ecológico.
El calendario completo
La combinación de ambas zonas da a España una de las ventanas de producción nacional más largas de Europa: arándano español de campo disponible desde finales de abril hasta principios de octubre. Esto reduce la dependencia de las importaciones de Chile y Perú (que cubren los meses de invierno) y permite a los consumidores españoles acceder a fruta nacional fresca durante casi medio año.
El arándano congelado: el puente de invierno
Para los meses de octubre a abril, el arándano congelado IQF —congelado individualmente inmediatamente tras la cosecha— es la forma más sostenible y nutritiva de consumir arándano español fuera de temporada. Los mejores productores nacionales ofrecen arándanos congelados de su propia cosecha, manteniendo la trazabilidad del origen y garantizando que el fruto fue congelado en las mejores condiciones.