Sobre esta receta
Las aguas frescas son la bebida del mercado y la calle en México. Agua, fruta de temporada, azúcar o miel y hielo. Nada más. Esta versión con arándanos, limón y unas hojas de menta queda de un morado brillante, es refrescante sin ser dulzona y lista en 5 minutos.
Ingredientes
- 300 g de arándanos frescos o congelados
- 700 ml de agua fría
- Zumo de 1 limón
- 2 cucharadas de miel o azúcar al gusto
- Unas hojas de menta fresca
- Hielo abundante
Elaboración paso a paso
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1
Pon los arándanos y 200 ml…
Pon los arándanos y 200 ml del agua en la batidora.
Paso 1 de 5 -
2
Bate hasta obtener un líquido liso
Bate hasta obtener un líquido liso. Si usas arándanos con semillas pequeñas (no es el caso del arándano americano cultivado), cuela.
Paso 2 de 5 -
3
Añade el resto del agua
Añade el resto del agua, el zumo de limón y la miel o azúcar. Remueve bien.
Paso 3 de 5 -
4
Prueba y ajusta el dulzor
Prueba y ajusta el dulzor: debe quedar ligeramente dulce, no empalagoso.
Paso 4 de 5 -
5
Sirve en vasos con mucho hielo…
Sirve en vasos con mucho hielo y unas hojas de menta fresca.
Paso 5 de 5
Información nutricional
Valores aproximados por porción.
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Ver directorio de empresasLa historia de este plato
Las aguas frescas son la bebida del pueblo en México desde tiempos precolombinos. La tradición de diluir frutas, flores o semillas en agua para refrescarse viene de los aztecas, que preparaban bebidas de cacao (xocolatl), de maíz morado (tejate) y de chía. Los españoles las dulcificaron con azúcar de caña y añadieron frutas europeas.
Hoy en cualquier mercado de México encuentras enormes recipientes de vidrio con agua de jamaica (hibisco), tamarindo, pepino con limón, horchata, guayaba o arándanos. El arándano llegó tarde al repertorio porque no es fruta nativa, pero su color morado brillante y su sabor ácido lo convirtieron en uno de los favoritos modernos.
La clave del agua fresca es la proporción agua-fruta: debe ser una bebida ligera, no un zumo concentrado. El arándano se bate con una parte del agua para extraer el color y el sabor, y luego se diluye al gusto.
Claves del éxito
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1
La proporción es clave. El agua fresca no es un zumo: es agua saborizada. Si queda muy espesa o intensa, añade más agua. Si queda muy pálida, más fruta o menos agua.
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2
Hielo en el vaso, no en la jarra. Si pones hielo directamente en la jarra el agua fresca se diluye rápido. Guarda la jarra en la nevera y sirve con hielo en cada vaso.
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3
Limón al gusto. El limón equilibra el dulzor del arándano. Empieza con el zumo de medio limón y ve añadiendo. La acidez exacta es personal.
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4
Menta o sin menta. La menta no es obligatoria pero añade un toque refrescante que casa muy bien con el arándano. Unas pocas hojas en el vaso es suficiente.
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5
Arándanos congelados funcionan igual. Y dan el agua más fría directamente. En México se usan frutas del tiempo, pero el resultado con congelados es igual de bueno.
Variaciones y sustituciones
Con agua de Jamaica: Sustituye 200 ml del agua por agua de Jamaica (hibisco) ya preparada y enfriada. El color se intensifica y el sabor gana una nota floral ácida muy característica.
Con chía: Añade 2 cucharadas de semillas de chía al agua fresca y deja reposar 30 minutos. Las semillas se hinchan y dan textura. Es la versión más nutritiva.
Agua fresca de arándanos y pepino: Añade medio pepino pelado y cortado a la batidora junto con los arándanos. Refrescante y muy poco calórico.
Con mezcal o tequila: Para una versión para adultos, añade 30 ml de mezcal o tequila blanco por vaso. El ahumado del mezcal con el arándano es una combinación sorprendente.
Versión vegana
Con estos cambios puedes preparar una versión completamente vegana sin perder sabor ni textura:
Preguntas frecuentes
El arándano americano cultivado no tiene semillas notables, así que no es necesario. Si usas arándanos silvestres más pequeños, cuélalos por un colador de malla fina.
El agua fresca de arándanos aguanta bien 3-4 días en la nevera tapada. El sabor se intensifica ligeramente con el tiempo.
Sí, pero cambia ligeramente el sabor: el azúcar moreno o la piloncillo añaden una nota de melaza que es interesante con el arándano. La miel de abeja también funciona muy bien.