Sobre esta receta
Las coles de Bruselas mal cocinadas son uno de los vegetales más odiados del mundo. Las coles de Bruselas bien cocinadas —asadas a fuego muy vivo hasta quedar caramelizadas y crujientes— son otra cosa. La diferencia está en el método: hierro fundido, calor extremo y sin moverlas.
El glaseado de arándanos con balsámico y sirope de arce se cuela para que quede sedoso y brillante. El bacon crujiente y el queso azul desmenuzado al final lo convierten en un plato que nadie esperaba de unas coles de Bruselas.
Ingredientes
- 700 g de coles de Bruselas
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- ½ cucharadita de sal
- 115 g de bacon grueso en dados
- 55 g de queso azul desmenuzado
- Para el glaseado:
- 220 g de arándanos congelados
- 120 ml de vinagre balsámico
- 2 cucharadas de sirope de arce
Elaboración paso a paso
-
1
Preparar el horno y las coles
Precalienta el horno a 230 °C. Retira los tallos de las coles y córtalas por la mitad longitudinalmente. En un cuenco, mézclalas con el aceite de oliva y la sal.
Paso 1 de 5 -
2
Sellar en sartén y pasar al horno
En una sartén grande de hierro fundido apta para horno a fuego medio-alto, coloca las coles con el lado cortado hacia abajo. Cocina 5 minutos sin mover, hasta que empiecen a dorarse. Da la vuelta y transfiere la sartén al horno 10 minutos. Reserva.
⏱ 5 minutos -
3
Hacer y colar el glaseado
En un cazo a fuego bajo, cocina los arándanos con el balsámico y el sirope de arce unos 20 minutos, aplastando los arándanos con el dorso de una cuchara, hasta que la mezcla reduzca más de la mitad. Cuela el glaseado en un cuenco pequeño para que quede sedoso y sin pieles.
⏱ 20 minutos -
4
Glasear y gratinar
Vierte el glaseado sobre las coles y devuelve la sartén al horno 5 minutos más. Mientras tanto, saltea el bacon en dados hasta que esté crujiente.
⏱ 5 minutos -
5
Terminar y servir
Saca las coles del horno. Mezcla con el bacon crujiente y el queso azul desmenuzado. Transfiere a una fuente y sirve inmediatamente.
Paso 5 de 5
Consejos del chef
- ✦La clave para coles crujientes es el horno muy caliente y no amontonarlas. Si se superponen, se cuecen al vapor en lugar de asarse.
- ✦Las coles congeladas no funcionan bien aquí: tienen demasiada humedad. Usa siempre frescas.
- ✦El bacon crujiente desmenuzado por encima es la versión no vegetariana que también funciona muy bien.
- ✦Las sobras aguantan bien en nevera y están incluso más buenas al día siguiente.
Información nutricional
Valores aproximados por porción.
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Ver directorio de empresasLa historia de este plato
Las coles de Bruselas tienen su nombre de la capital belga, donde se cultivaban desde el siglo XIII. Sin embargo, su reputación gastronómica sufrió mucho durante el siglo XX, cuando el método de cocción predominante era hervirlas —lo que libera compuestos sulfurosos y potencia su amargor. La revolución del asado a alta temperatura fue una técnica popularizada por la cocina americana de los años 2000, que convirtió un vegetal temido en uno de los favoritos de los restaurantes.
Claves del éxito
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1
Horno muy caliente. 220 °C mínimo. El calor extremo carameliza los azúcares de la col y crea una costra crujiente imposible de conseguir a menor temperatura.
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2
Una sola capa. Si las coles se superponen, el vapor que generan las cuece en lugar de asarlas. Usa dos bandejas si es necesario.
-
3
Lado cortado hacia abajo. El plano de corte en contacto con la bandeja caliente es lo que crea el caramelizado característico.
-
4
Glaseado al final. Añadir el glaseado demasiado pronto quemaría los azúcares. Los últimos 5 minutos son suficientes.
Variaciones y sustituciones
Con bacon: Añade dados de bacon o panceta en los últimos 10 minutos de asado para una versión más contundente.
Con almendras: Esparce almendras laminadas tostadas por encima antes de servir para añadir textura.
Más picante: Añade una pizca de copos de chile rojo al glaseado para un contraste dulce-picante interesante.
Versión vegana
Con estos cambios obtienes una versión completamente vegana:
Preguntas frecuentes
Sí. A 200 °C durante 12-15 minutos, sacudiendo la cesta a mitad de tiempo. Añade el glaseado en los últimos 3 minutos.
No es lo ideal: tienen demasiada humedad y no se tuestan bien. Si tienes que usarlas, descongélalas completamente y sécalas muy bien con papel absorbente antes de hornear.
Con pollo asado, solomillo de cerdo, costillas o incluso un risotto de arándanos. Son lo suficientemente versátiles como guarnición.