Sobre esta receta
El açaí bowl tiene que ser lo suficientemente espeso para comer con cuchara, nunca con pajita. El secreto es usar muy poco líquido y ingredientes bien congelados. Si añades demasiada leche se convierte en un batido y pierde toda la gracia. Los arándanos congelados refuerzan el color morado oscuro y aportan antioxidantes que se suman a los del açaí.
Ingredientes
- 200 g de pulpa de açaí congelada (packs de 100 g)
- 150 g de arándanos congelados
- 1 plátano congelado (en rodajas)
- 60-80 ml de leche vegetal (avena, almendra o coco)
- 1 cucharada de mantequilla de cacahuete o almendra
Elaboración paso a paso
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1
Asegúrate de que el açaí
Asegúrate de que el açaí, los arándanos y el plátano estén bien congelados. Si no están totalmente sólidos, el bowl quedará demasiado líquido.
Paso 1 de 7 -
2
Pon la pulpa de açaí (sin descongelar)
Pon la pulpa de açaí (sin descongelar), los arándanos y el plátano en la batidora de vaso o en un procesador de alimentos.
Paso 2 de 7 -
3
Añade la leche vegetal poco a poco
Añade la leche vegetal poco a poco, empezando por 60 ml. La idea es usar la mínima cantidad posible para que la batidora pueda moverse.
Paso 3 de 7 -
4
Bate en pulsos cortos
Bate en pulsos cortos, parando para bajar los trozos con una espátula. La mezcla debe quedar muy espesa, como un helado de soft serve.
Paso 4 de 7 -
5
Añade la mantequilla de frutos secos…
Añade la mantequilla de frutos secos y bate 10 segundos más para integrar.
Paso 5 de 7 -
6
Sirve inmediatamente en dos boles
Sirve inmediatamente en dos boles. Trabaja rápido para que no se descongele.
Paso 6 de 7 -
7
Coloca los toppings por encima
Coloca los toppings por encima: empieza con la granola, luego los arándanos frescos, el plátano y termina con las semillas y la miel.
Paso 7 de 7
Información nutricional
Valores aproximados por porción.
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Ver directorio de empresasLa historia de este plato
El açaí (Euterpe oleracea) es una palmera de la Amazonía brasileña cuyo fruto se consume en la región norte desde hace siglos. En el Pará y el Amazonas se toma como bebida espesa junto al pez frito; en el sur de Brasil se transformó en bowl energético para surfistas en las playas de Río y Florianópolis en los años noventa.
La internacionalización del açaí bowl llegó con la ola del fitness y la alimentación saludable en los años 2010. Las franquicias de smoothie bowls lo introdujeron en EE.UU., Europa y Asia. Hoy es un producto globalizado cuya versión original, el açaí puro sin azúcar que se come en el norte de Brasil, poco tiene que ver con las versiones dulces y coloridas de las cafeterías occidentales.
Claves del éxito
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1
Todo congelado, leche mínima. Este es el único secreto del bowl perfecto. Si los ingredientes no están sólidos o añades demasiado líquido, queda un batido, no un bowl.
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2
Usa una batidora potente. Las batidoras de mano no tienen potencia para triturar fruta congelada. Necesitas un procesador de alimentos, batidora de vaso potente o similar.
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3
Sirve inmediatamente. El bowl se descongela rápido. Prepara los toppings antes de empezar a batir para poder servir en cuanto esté listo.
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4
Los toppings aportan textura, no nutrientes. La granola, las semillas y el coco son para dar crujiente. No escatimes en variedad de texturas: es lo que hace que comer el bowl sea interesante.
Variaciones y sustituciones
Sin açaí: Si no encuentras pulpa de açaí, usa solo arándanos congelados con plátano. El color será igual de oscuro y el sabor muy similar aunque más ácido.
Con proteína: Añade una cucharada de proteína en polvo de vainilla o sin sabor a la base. Se integra bien y convierte el bowl en un desayuno completo post-entreno.
Versión tropical: Cambia los toppings por mango, piña y coco. La base de açaí y arándanos contrasta con los tropicales de manera sorprendente.
Versión vegana
Con estos cambios puedes preparar una versión completamente vegana sin perder sabor ni textura: