Sobre esta receta
Los scones son el pilar del afternoon tea británico. Con arándanos frescos dentro y servidos con nata espesa y mermelada, son perfectos para cualquier tarde.
Ingredientes
- 350 g de harina con levadura
- 1 cucharadita de levadura química
- 85 g de mantequilla fría en dados
- 3 cucharadas de azúcar
- 175 ml de leche entera
- 1 huevo batido
- 150 g de arándanos frescos
- Nata espesa y mermelada para servir
Elaboración paso a paso
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1
Precalienta el horno a 220 °C
Precalienta el horno a 220 °C. Tamiza la harina con la levadura en un bol grande.
Paso 1 de 7 -
2
Añade la mantequilla y trabájala con…
Añade la mantequilla y trabájala con los dedos hasta obtener migas finas. Incorpora el azúcar.
Paso 2 de 7 -
3
Añade la leche poco a poco
Añade la leche poco a poco, mezclando con un cuchillo hasta que la masa ligue. No trabajes demasiado.
Paso 3 de 7 -
4
Incorpora los arándanos con cuidado para…
Incorpora los arándanos con cuidado para no romperlos.
Paso 4 de 7 -
5
Vuelca la masa sobre una superficie…
Vuelca la masa sobre una superficie enharinada. Aplana hasta 2,5 cm de grosor. Corta círculos de 6 cm con un cortador enharinado.
Paso 5 de 7 -
6
Coloca en una bandeja con papel
Coloca en una bandeja con papel. Pinta con huevo batido. Hornea 12-15 minutos hasta que suban y estén dorados.
⏱ 12-15 minutos -
7
Sirve templados con nata espesa y…
Sirve templados con nata espesa y mermelada de arándanos.
Paso 7 de 7
Información nutricional
Valores aproximados por porción.
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Ver directorio de empresasLa historia de este plato
El scone es uno de los pilares del afternoon tea británico, la merienda de las cinco que se institucionalizó en la era victoriana. La leyenda atribuye su invención a Anna, duquesa de Bedford, que en la década de 1840 empezó a servir té y pequeños pasteles a las cinco de la tarde para calmar el hambre entre el almuerzo y la cena tardía.
El origen del scone es escocés, no inglés. El nombre viene probablemente del Gaélico escocés 'sgón' (trozo plano). Los primeros scones eran planos y redondos, cocidos en una plancha de hierro. La versión horneada y esponjosa que conocemos hoy es posterior y se popularizó con el acceso masivo a los hornos domésticos.
En el Reino Unido existe un debate apasionado sobre el orden correcto: ¿primero la nata o primero la mermelada? En Cornwall ponen primero la mermelada. En Devon, primero la nata. Ninguno cede. El rey Carlos III, según afirmó su biogárafo, prefiere la versión de Cornwall.
Claves del éxito
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1
Mantequilla muy fría. La mantequilla para el scone debe estar fría de nevera. La grasa fría crea bolsas de vapor durante el horneado que dan al scone su alzada característica.
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2
Amasar lo mínimo posible. El gluten es el enemigo del scone. Mezcla hasta que los ingredientes estén apenas integrados. Los grumos son correctos. Un scone sobreamasado queda duro.
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3
Cortador enharinado. Enharina el cortador de scones antes de cada corte. Presiona hacia abajo en vertical, sin girar: girar sella los bordes y el scone no sube bien.
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4
Pintar con huevo, no con leche. La yema de huevo da ese dorado intenso y brillante característico del scone bien hecho. La leche da un color más mate.
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5
Horno bien caliente. 220°C es la temperatura correcta. El golpe de calor inicial hace subir el scone rápido. Si el horno está frío, el scone se extiende en vez de subir.
Variaciones y sustituciones
Scones de queso y arándanos: Añade 50g de cheddar rallado a la masa y reduce el azúcar a la mitad. La combinación salado-dulce es inusual pero muy buena.
Con avena: Sustituye 50g de harina por copos de avena finos. La textura cambia ligeramente pero el sabor a nuez de la avena complementa bien los arándanos.
Scones de crema agria: Sustituye la leche por crema agria. Los scones quedan más tiernos y húmedos y aguantan mejor al día siguiente.
Versión vegana: Usa margarina vegetal fría en vez de mantequilla y leche de avena. El resultado es sorprendentemente bueno.
Preguntas frecuentes
Parte el scone por la mitad horizontalmente. En Devon: primero la nata espesa (clotted cream), luego la mermelada. En Cornwall: primero la mermelada, luego la nata. Ambas son correctas dependiendo de a quién le preguntes.
Las causas más comunes: levadura caducada, horno demasiado frío, o demasiado amasado. Comprueba la fecha de la levadura y asegúrate de que el horno esté bien caliente antes de meter los scones.
Sí, con harina sin gluten y una cucharadita extra de levadura. La textura es algo diferente (menos hojaldrada) pero el sabor es muy similar.