Mermelada casera de arándanos
Recetas

Mermelada casera de arándanos

⏱ 30 min · 👤 4 tarros de 250ml · Fácil

Ingredientes

  • 1 kg de arándanos frescos (o congelados)
  • 500 g de azúcar (o azúcar de coco)
  • Zumo de 2 limones
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 1 sobre de pectina natural (opcional)

Una mermelada de arándanos hecha en casa supera con creces cualquier versión comercial. Sin conservantes, sin colorantes y con el sabor intenso de la fruta fresca. El color violeta profundo y el equilibrio entre dulzor y acidez la convierten en un básico que querrás tener siempre en la despensa.

Preparación

  1. Lava y escurre los arándanos. Si son congelados, descongélalos a temperatura ambiente.
  2. En un cazo de fondo grueso, mezcla los arándanos con el azúcar, el zumo de limón y la ralladura. Remueve bien.
  3. Lleva a ebullición a fuego medio-alto, removiendo constantemente para evitar que se pegue.
  4. Reduce el fuego a medio y cocina 20-25 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la mermelada espese. Para comprobar el punto, pon una cucharadita en un plato frío: debe quedar firme y no líquida.
  5. Si usas pectina, añádela según las instrucciones del fabricante a mitad de la cocción.
  6. Esteriliza los tarros en agua hirviendo durante 10 minutos. Rellena en caliente, cierra herméticamente y voltea los tarros para hacer vacío.

Conservación

La mermelada sellada se conserva hasta 12 meses en un lugar fresco y oscuro. Una vez abierta, refrigera y consume en 3-4 semanas.

Para una mermelada sin azúcar, usa eritritol o xilitol en la misma proporción. El resultado es algo menos brillante pero igualmente sabroso.

Ideas de uso

  • Tostadas con queso crema y mermelada de arándanos
  • Yogur griego con mermelada y granola
  • Relleno de tartas, crêpes y crepes
  • Salsa para carnes como pato o venado
  • Base de cheesecake o mousse de arándanos