Estos pancakes de arándanos y avena son el desayuno que mereces cada mañana. Sin harinas refinadas, sin azúcares añadidos y con el plátano como endulzante natural. La textura es esponjosa, el sabor es equilibrado y los arándanos aportan ese toque ácido que los hace irresistibles. Listos en 20 minutos, son perfectos para los fines de semana o para preparar el domingo y recalentar durante la semana.
Preparación
- Si usas copos de avena, tritúralos en un procesador o batidora hasta obtener una harina gruesa. Si ya tienes harina de avena, pasa directamente al siguiente paso.
- Bate en un bol los huevos, la leche, el plátano machacado y la vainilla hasta obtener una mezcla homogénea.
- Añade la harina de avena, la levadura y la sal. Mezcla hasta integrar, sin batir en exceso (unos grumos pequeños son normales y deseables).
- Incorpora con cuidado la mitad de los arándanos a la masa.
- Calienta una sartén antiadherente a fuego medio con una pizca de aceite de coco. Cuando esté caliente, vierte 2-3 cucharadas de masa por pancake.
- Coloca unos arándanos adicionales encima de cada pancake en la sartén. Cocina 2-3 minutos hasta que aparezcan burbujas en la superficie. Da la vuelta y cocina 1-2 minutos más.
Cómo servir
Apila los pancakes y sirve con arándanos frescos, un hilo de miel pura, yogur griego y, si quieres algo más indulgente, una nuez de mantequilla que se derrita sobre la pila caliente.
Para pancakes perfectamente redondos, usa un aro de cocina como molde o una taza de medir como cuchara. La clave para que queden esponjosos es no mover la masa una vez vertida en la sartén.
Conservación y meal prep
Los pancakes se conservan 3 días en nevera y se recalientan en 30 segundos en el microondas. También se pueden congelar en capas separadas por papel vegetal hasta 2 meses.